![]() |
video chat golfasLas diosas más guarras en video chat golfas on line. Estas ninfómanas cumplen todas tus fantasias en linea. Están muy calientes y quieren mostrarte sus coñitos ardientes.Folladas en vivo. Qué guarradas! |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
video chat golfas.com - video chat golfas.es - wwwvideo chat golfas - wwwvideo chat golfas.com - wwwvideo chat golfas.es
Relato de video chat golfas:
Tengo 50 años, estoy casado y sin grandes problemas en mi relación y
jamás pensé poder tener la experiencia que os voy a relatar. Hace un año,
completamente aburrido en la oficina durante el tórrido mes de agosto madrileño,
se me ocurrió entrar en Internet (instrumento habitual de mi trabajo) pero con
el fin de pasar un rato y entretener la mañana. En una sala de chat conocí a
una joven sudamericana y de una manera natural iniciamos una conversación que
manteníamos casi diariamente. Con el tiempo fuimos adquiriendo una confianza
mutua hasta el punto de comentar nuestros problemas personales y llegamos a
hablar de sexo. Hablamos de los que más nos gustaba a la hora de tener sexo y
que conoceréis vosotros también si seguís leyendo.
Como un juego acordamos un día tener un encuentro en una sala privada,
planteando una situación virtual que a ambos nos apetecía. Mi planteamiento
inicial consistía en que los dos estábamos vestidos de fiesta. Yo con smoking
y ella con un vestido de raso de los que únicamente se sujetan con unos finos
tirantes sobre los hombros. Con una música apropiada empezamos a bailar
juntando nuestros cuerpos. Yo olía su perfume y notaba sus pechos aplastándose
contra el mío, mientras mi mano enlazaba su desnuda cintura sintiendo la
suavidad de su piel morena. Sus pezones duros marcaban el vestido, cuya tela era
muy fina y eso me ponía aún mas excitado. Al poco y con la excitación de los
cuerpos juntos mis labios buscaron los suyos y nuestras lenguas se entrelazaron.
Nos dimos un beso caliente, largo... su lengua jugaba con la mía mientras sus
manos buscaban mi cuerpo. Mis manos en sus nalgas las apretaban con fuerza hacia
mi polla que empezó a endurecerse con el roce de ese cuerpo y el olor que
desprendía.
Después mis labios descendieron por su cuello, lo que la hizo estremecer y
excitar “estoy muy excitada, mira como mis pezones marcan el vestido, me
siento húmeda mmmmm”. Y entonces llamó el presidente de la sociedad de
pollas anónimas pero no atendí el llamado. Mis dedos apartaron los tirantes de
sus hombros y el vestido cayó al suelo, dejándola delante de mí, solo con un
pequeño tanga de color azul que ocultaba su deseado coñito. Su piel morena se
mostró en todo su esplendor. Sus pezones duros y oscuros atraían mi boca y
comencé a chuparlos mientras apretaba sus pechos, tersos y firmes. No conseguía
parar de comerlos, lamerlos, morderlos. Mientras mis dientes jugaban con uno de
los pezones, mi mano apretaba el otro. Su respiración empezó a agitarse
mientras sus manos apretaban mi cabeza suavemente hacía abajo indicándome el
camino que deseaba que recorriera. Ella quería verme comiendo su coñito.
Mi lengua atravesó su vientre, plano como solo se tiene cuando no se ha
alcanzado la treintena, y se enfrentó al pequeño tanga que impedía su paso.
El olor de su sexo me llenó mientras empecé a mordisquear suavemente sus
labios, al mismo tiempo que un gemido de placer quedaba ahogado en su garganta.
Tiré del tanguita y por fin mi lengua pudo penetrar directamente a su clítoris
que comí con ansiedad mientras ella estrecha mi cabeza contra su sexo. Chat
online, si, es lo mejor, follemos en linea.
- Cómeme el coño entero, chúpamelo así, aaahhhh sigue... sigue…hummmm mete
tu lengua hasta dentro.
Yo sigo comiéndolo y veo como se mueve. Su cuerpo estaba sintiendo el mayor
placer que haya sentido nunca. Entonces, mientras le chupo su clítoris, le meto
mi dedo en su coño y siento todos sus jugos cayendo por mis manos. Los lamo
todos, pues no quiero perder ni una gota de esa maravilla. El sabor de su flujo,
su olor y su intenso deseo de placer me excitan de tal forma que mi polla no
resiste mas retención y me desnudo, mostrándola tiesa, dura y humedecida por
la excitación. Mientras ella se ha sentado en la cama y cuando me acerco toma
mi polla entre sus manos y empieza a masturbarme, noto su aliento en mi capullo.
Su mirada lasciva se clava en mis ojos reflejando su deseo y el de hacerme
desear sus caricias.
- Cómete mi polla, quiero notar tus labios subiendo y bajando por ella, quiero
ver tu lengua lamiendo mi capullo.
Quiero ver follar en vivo, la verdad que me pone la polla al rojo vivo.¡Gracias video chat golfas!.